domingo, mayo 14, 2006

exámenes finales

Es sabido que salir de exámenes finales suele tener peligrosos efectos secundarios entre los estudiantes de nivel profesional. Esta tendencia es más notoria en aquellos pertenecientes a actividades extracurriculares como programa ALPHA o carrera internacional.

Algunos de los efectos reportados incluyen, por supuesto, muerte cerebral, depresión, antipatía, síndrome de estado catatónico, zoofilia… entre otros más.


Qué flojera contestar un examen final!!! Llegas después de haber estudiado todo el día anterior (si no es que llegas en vivo y en directo), y seguramente lo que sigues viendo proyectado sobre tu retina no son sino más números y conceptos… Tienes ante ti varias hojas (mínimo 3) con problemas y preguntas las cuales, le hayas echado ganas o no, van a decidir tu futuro a mediano plazo… vaya cantidad de estrés que te colocas sobre tus hombros!

Además, hay de exámenes finales a exámenes finales… en algunas universidades es tan común que consigas “material de estudio” de semestres pasados, el cual, si tienes suerte, resultará ser idéntico al que tu maestro depositará en tu banco en unos momentos… cuestión de enfoque. Algunos lo consideran deshonesto… otros, por el contrario, lo ven como una oportunidad de aprender.

Personalmente, opino que ninguna trácala sería necesario si tuviéramos buenos profesores, que se encarguen de reforzar los conceptos lo suficiente a lo largo del curso como para que en el último momento, uno se sienta con toda la seguridad para afrontar cualquier reto de diseño o ingenio… but well, that’s just me. (Hay de profesores a profesores y de materias a materias).

Aún a pesar de esto, no todo es flojera ni tedio cuando llega el momento de resolver el examen. Como dijo (creo) Felipe (o habrá sido Miguelito?) en alguna ocasión… que un año nuevo es como un lienzo blanco… bien pues yo veo el lienzo blanco y me imagino un año.. jaja.. A lo que me refiero es que tenemos el examen aquí, frente a nosotros, y es como un viaje, en cierta forma, pues al principio uno desconoce (o al menos se supone que uno desconoce) las preguntas que se presentarán, y tenemos ante nosotros la oportunidad de hacer de este examen, el resultado que queramos. Conforme uno va recorriendo los problemas y respondiendo uno por aquí, otro por allá, se va creando un cuestionario con perfil único y características personales, dependiendo de lo que queramos hacer.

El resultado final puede variar (desde un 0 hasta un 100, jejeje), y es cuando lo entregamos (ya sea con tiempo de sobra o que el profesor nos lo arranque de nuestros dedos, jajaja) que admiramos nuestra creación final… y una vez habiendo salido y al ver la cara de los demás compañeros es que nos damos de topes contra la pared, sonreímos satisfechos, o simplemente nos encontramos demasiado deprimidos como para procurar palabra alguna.

Sí, suele suceder.

Yo sólo estoy contento de que me compré una silla un poco más grande que la cochinadita que tenía antes, que me hacía parecer low-rider y que me causaba dolores de espalda.



En la foto podemos apreciar lo cómoda que se encentra la morsapapa en la silla que agarré de oferta =D.

Claro, también podemos apreciar otros lindos detalles como mi bello rostro plasmado sobre una manta (1er semestre ALPHA), las bocinas que fueron como mi regalo de cumpleaños =D mi despertador, una combi roja, unas pantuflas, unos tenis y por supuesto mis sábanas de marcianitos y astronautas =D…

Jajaja… ¬¬ bueno pues, mucha risa…

Entre otras cosas y siguiendo links que me pasaron sobre Edgar, encontré una página muy interesante sobre una especie de cadena de favores, o algo así, raro… en fin, no sé exactamente cómo describirlo pero chéquenlo. Está chido =D

http://www.heroeslocales.com/


1 comentario:

Tremendo Mojón dijo...

este post era de examenes finales o que vergas?

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